Muere Kevin González, el joven con cáncer que ayer se reencontró con sus padres en México tras ser deportados de EE.UU.

González, de 18 años, padecía un cáncer de colon terminal, no comía ni bebía. Sus padres fueron detenidos tras cruzar la frontera hacia EE.UU. para ir a verlo.
Publicado: 10 may 2026, 20:54 GMT-4|Actualizado: hace 1 hora

NASHVILLE, Tenn. (Telemundo Nashville) - Kevin González, el joven estadounidense de 18 años que padecía cáncer de colon metastásico en estadio 4, falleció este domingo luego de reunirse con sus padres en Durango, México, quienes el sábado cruzaron la frontera por la garita de Nogales con la autorización de un juez federal en Arizona que permitió su deportación urgente de Estados Unidos, informó Noticias Telemundo.

Isidoro González Avilés, de 48 años, y Norma Anabel Ramírez Amaya, de 43, se reunieron con su hijo alrededor de las 3:30 pm (hora local) en la casa de la abuela materna, hasta donde había viajado el joven desde Chicago, su ciudad natal.

Tras ser diagnosticado en enero, el joven quedó bajo los cuidados de su hermano, Jovany Ramírez, en Chicago. Sus padres vivían en México en ese momento, luego de haber sido deportados varios años atrás.

Después de que los médicos comunicaran a la familia que Kevin había dejado de responder al tratamiento, sus padres presentaron solicitudes humanitarias para que se les permitiera entrar en Estados Unidos y estar con su hijo, explicó Virginia Amaya, la abuela materna de Kevin, a Telemundo Chicago, estación que fue la primera en informar de la noticia.

Cuando las peticiones de los padres fueron denegadas, estos cruzaron la frontera en un intento desesperado por reunirse con su hijo en medio de su enfermedad terminal, indicó Amaya.

Los padres del joven fueron detenidos por las autoridades de inmigración el 14 de abril cerca de Douglas, Arizona, y enviados a un centro de detención.

Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional declaró el miércoles a NBC Chicago que los padres “no solicitaron la libertad condicional por razones humanitarias”. En su lugar, solicitaron visados de visitante B1/B2, “que les fueron denegados debido a su anterior presencia ilegal y a sus entradas ilegales en Estados Unidos”.

Tras la detención de sus padres, Kevin abandonó Chicago y voló a México, donde su salud se deterioró rápidamente. Desde entonces, el joven esperaba reunirse con ellos en la casa de su abuela.

Sus médicos en Chicago escribieron cartas solicitando la “liberación por motivos humanitarios” de González Avilés y Ramírez Amaya para que pudieran reunirse con su hijo enfermo en México. Recomendaron que Kevin “recibiera cuidados paliativos hasta el final de su vida” con su familia en México.

“Lamentablemente, no se espera que Kevin sobreviva mucho tiempo”, indicó la carta, a la que tuvo acceso Telemundo Chicago.

Según los registros judiciales obtenidos por NBC News, Isidoro González Avilés había sido expulsado de Estados Unidos en enero de 2011 y no tenía autorización legal para volver al país.

El jueves se enfrentó a una audiencia judicial crucial en Tucson, Arizona, donde un juez federal debía decidir si se le imputarían cargos penales por reingreso ilegal o si sería repatriado a México, de acuerdo con Fernando Sánchez, cónsul de México en Tucson, quien habló con Telemundo Chicago el miércoles.

Durante la audiencia, González Avilés lloraba mientras le pedía al juez que lo enviara a México para estar con su hijo.

El juez, conmovido, dijo que comprendía la situación ya que él también tiene hijos, y autorizó su deportación acelerada.

Desde que Kevin se pronunció por primera vez el martes desde México y suplicó que sus padres fueran deportados, su salud empeoró drásticamente. Se le dificultaba comer y beber agua y apenas podía hablar.